Esta semana un par de singulares y nada importantes hechos han pasado en mi nada importante vida. Y han sido eventos tan banales, accesorios, nimios e insignificantes k merecen ser contados y analizados en este subvaluado y casi finado blog
Primero, una amiga que no veía hace ya varios pares de años, debido a ingratitudes mías, me dijo, luego de un exhaustivo y detalloso análisis facial y corporal, que estaba guapo. No es broma, me lo dijo con una frescura y firme decisión, no noté en ella ni la más mínima intención de diplomacia gilerística. "Te veo bien Dani, estas guapo", me dijo mi querida amiga.
Luego, debido a que a este humilde y proactivo escribidor le han dado la ardua y titánica tarea de organizar el mega reencuentro de mi promoción del colegio, (y digo titánica pork juntar, después de 10 años, a los 50 acojudados y provincianos chibolos que egresamos, no sabemos cómo, del glorioso Colegio Punta Arenas de Talara, será más difícil que yo consiga enamorada formal k no se vaya con otro a los pocos meses, o k no me termine, por msn, teléfono o telegrama, cada mes por razones k siempre desconozco mayormente), le pedí a un amigo videos y fotos antiguas. En esos históricos archivos pude observar y darme cuenta, casi llorando de la emoción, k, al menos hasta los 17 años, yo era guapo.
Las conclusiones de estos intranscendentes hechos fueron k mi amiga necesita ir urgentemente al oculista, pork sino dentro de otros pares de años, me confundirá con Orlando Bloom o con uno de los Jonas Brother (siendo yo, actualmente, más parecido al más feo de los Yaipen). La otra conclusión que he sacado después de un minucioso análisis es k, efectivamente, a los 17 años era guapo, bonito, lindo, agradable a simple vista. Mi fealdad aun estaba escondida en el fondo de mi ser, entre mis cachetes y papadas, ésta aún no brotaba, o en todo caso aún estaba empollándose, aún, aún.
Entonces, la nostálgica y triste interrogante k se cae de madura es: ¿en k momento, en k minuto, hora o mes, de estos últimos 10 años, me afeé?
La respuesta, a tan indiscreta pregunta, no es muy difícil de responder, basta con parafrasear al gran David Summers, y ser más franco, modesto y humilde k de costumbre, y confesar k yo nunka he sido el guapo del barrio, siempre he sido una cosa normal. Fíjese y afírmese tajantemente la palabra cosa, siempre he sido una cosa normal, sí, una cosa, una materia, un puto objeto (asexual).
Además, creo k es importante testificar y reconocer k no fui planeado, fui un error consecuente de las calenturas y rozes de mis jovenzuelos padres, mis viejos no se esforzaron mucho para k les salga un hijo guapetón, como sí salieron mis hermanas. Tan guapas k no pokos dudan de mi verdadera relación hermanal con ellas.
Finalmente, a los 17 años, cuando era todavía guapo, o al menos no-feo, lo era pork mi estatura era semejante con la de la mayoría de mis amigos. Sin embargo, meses después llegé tarde a la repartición de centímetros adicionales k nos regala la adolescencia. Debido a esa inexactitud cronológica, desde k tengo 17 años no he crecido absolutamente nada. Verticalmente nada, horizontalmente sí, y bastante.
Por lo tanto, según los cánones y las teorías físicas que las mujeres imponen autoritariamente, ser chato (y gordo) es, automáticamente, lo mismo k no ser guapo. No importa k tan carilindo, lindo, flaco, musculoso, perfecto, pingón o metrosexual sea uno, el hecho de ser chato, ya te convierte, para el común denominador de mujeres, en un ser no guapo, un feo. Mi amigaza Titi, la chatosfóbica más maleada k conozco, no me dejará mentir.
Pero como la conchudez es una de mis principales características (y que si no fuera por ella, sería algo así como el Paco Yunque de Vallejo o un Cirilo de Carrusel), me llega a la tetilla derecha, esa que parece k tiene 2 pezones gracias a mi guapo lunar de carne, no tener ni un apéndice de guapo. Pork si vuelvo a ser guapo, me late k perderé mi atracción (la k aún me queda)
domingo 8 de noviembre de 2009
El Guapo
lunes 5 de octubre de 2009
Tus Cartas Amarillas (2)
Hace un par de fin de semanas, un domingo de resaka y ociosidad para ser exactos, mientras desempolvaba, adecentaba y reordenaba mi cuarto (y próximo walking closet de mi hermana, cuando me vieja me expectore de la casa por huevero), encontré entre arañas y telarañas, entre polillas hambrientas y panzonas, entre chanchitos, grillos y cucarachas inertes, cubiertos y/o despedazados por decenas de trabajadoras y ordenadas hormigitas, una carta, mejor dicho la copia de una carta, de amor escrita a mano por este servidor hace ya varios pares de años.
Y como en estos tiempos de tecnologías, correos electrónicos, y arrechuras virtuales, una carta de amor escrita a mano es una reliquia digna de ser publikada (y pork no tengo nada más interesante k escribir) os dejo esta histórica carta k alguna vez escribí, por las santas y putas huevas, a alguna de mis ingenuas ex, para ablandar, sin éxito, su arrocado corazón.
Si estan enamorados o si son hinchas de Coelho o son pajeros nostálgikos (leáse, vuelan cometa pensando en la ex), sientánse identificados al leer esta misiva. Caso contrario, burlénse nomás y excusen la cursilería.
Ahi les dejo pues, esta carta de amor que fue dejada, misteriosamente, intacta por las polillas hambrientas, y que ahora desarrugo y remembro, con esa linda y masokista melancolía, esas épokas en las que hube amado y, también, fui cagado.
Hola M:
Las palabras dichas o las escritas, las hojas de papel, los lápices o los teclados, los te kieros sinceros, nunka serán suficiente para demostrarte cuán importante eres en mi vida. Es realmente increíble y alucinante la manera en k te has entornillado en mi cerebro y en mi corazón. Entraste a mi vida de la manera más inesperada. Nunka esperé nada ni a nadie, pero llegaste tú, te apareciste, te cruzaste en mi kamino, y tuviste la conchudez de meterte en mi vida. Te lo agradeceré eternamente.
Todo comenzó como jugando. Una reunión juerguera fue el puntapie inicial de nuestra relación, la primera piedra, la inauguración, el principio de esta historia. Tú estabas en una relación k parecía predestinada al fracaso. Yo, como siempre, estaba solo. Ver pelíkulas fueron la excusa perfecta para nuestros primeros encuentros. Sólo eramos amigos, y hasta acercarme a ti me daba miedo. Por eso la canchita o algun cojín entrometido nos separaban a la hora de espectar las pelíkulas, k, me perdonarás, no rekuerdo cuales fueron. Seguimos planeando salidas e invitaciones, k muchas nunka se dieron. Pero el feeling ya estaba empezando a nacer.
Así es como esta historia empezó, sin planearla, sin esforzarla. Nos enamoramos y nos amamos. Me amaste y te amé. Te amé con todas las fuerzas del mundo. Pero somos eres humanos, y cometemos errores. A veces me gustaría ser Dios para ser perfecto. La cagué muchas veces y te alejaste. Pero ya sabemos k esa no fue la mejor manera de alejarte.
Ayer me preguntaste si estaba enamorado de ti. Te miré a los ojos, y te mentí. Sí, lo estoy, y siempre lo estuve. Siempre, desde k me di cuenta k era amor de verdad lo k sentía por ti. Te mentí por miedo al rechazo, por miedo a la competencia, por miedo a k tú no te vuelvas a enamorar de mí, por miedo a k te enamores de otra persona. Disculpa la mentira pero no pude evitarla. Y disculpame por seguir enamorado de ti.
Una vez me preguntaron cual es la principal o la más importante señal para darme cuenta k alguien es el amor de mi vida. Yo dije: paz. Esa paz interior k te trankiliza y te sube a las nubes, sabiendo y sintiendo k tienes como compañera a alguien k nunka te fallará, a alguien k siempre estará ahí, a alguien k te amará más en las malas k en las buenas, a alguien k con su mirada tu corazón palpita, a alguien k la sientes de sólo pensarla, a alguien k siempre estará enamorada de ti. Tú fuiste eso y más.
Hay muchas cosas k no me gustan de ti, y no pretendo hacerte cambiar. Además de eso se trata esto, ¿no?. No de estar ni buskar a tu clonación, ni esperar k hagan lo k tu kieres k hagan ni cambiar gentes como si fueramos sus amos. Sino de entendernos como somos, y complementarnos. Pero tambien hay muchas más cosas k me encantan de usted, señorita. Su sentido del humor, su creatividad para hacerme reir, su pasión y sus lokuras cuando me hacía el amor.
Tu te preguntarás, como me lo preguntaste esa tarde en la k almorzabamos ese plato con nombre impronunciable, ¿pork te kiero tanto? ¿pork hago tanto por demostrarte k te kiero, a pesar de todo lo k pasó, y a pesar k tu no me kieres de esa manera?. Yo me pregunto lo mismo y no encuentro respuesta logika ni racional. Me pegunto, mientra escribo estas lineas, k chucha hago tirándome una día laboral para escribirte esta carta k poko o nada servirá para ablandarte el corazón. Nadie merece nada en el amor, dicen. Pero la verdad no busko ablandarte el corazón ni hacerte cambiar de parecer. Eso depende de ti, yo ya hice lo k debí hacer.
Esta carta no es una declaración de amor, ni un utimatum para k vuelvas conmigo. Es sólo una manera más de demostrarte lo mucho k signifikas en mi vida, lo mucho k te kiero, lo mucho k te agradezco por dejarme entrar en tu vida. Es un agradecimento por darme el día más feliz de mi vida, es un gracias totales. Pero tambien es una manera de demostrarte k me dolió mucho lo k hiciste. Es por eso k esta carta es una manera escrita, de decirte, toma M, te regalo las oportunidades k kieras, gratis.
No sabemos k mierda pasará. Dejemos k el tiempo haga su trabajo. Yo sólo espero, y ahorita estoy pensando solo para mí, y en voz alta, k esta vez la suerte y el amor, tu amor, me acompañe.
Daniel
Tus Cartas Amarillas (1)
martes 18 de agosto de 2009
It sucks to be me (Parte 2)
Envidio con toda el alma, esa alma que estoy convencido k no tengo pork no existe, pork es ficticia e ilusoria (aunke mi mamá, religiosa como yo no comprenderé, afirma y asegura k sí existe, y me advierte k mis blasfemias ateístas acabarán cuando vea mi alma salir flotando desde mi cuerpo inerte y k en ese momento me arrepentiré de todos mis pecados pero k ya será tarde y terminaré carbonizado en los infiernos post vida, pero yo sigo sin creerle pork soy agnóstiko y no creo el mundo haya nada mágico, ni sobrenatural, ni omnipotente, ni eterno, ni todopoderoso, nada a lo que haya que adorar, ni agradecer, la vida eterna no existe, la perfección no existe, el alma no existe), pero igual digo k envidio con toda mi alma pork suena fuerte, tajante, dictatorial y contundente, a todos akellos k nacieron con un don especial, con una destreza única, una aptitud envidable, una habilidad, física o no, k los hace diferentes de nosotros, los inútiles.
Envidio, por ejemplo, a los pastrulientos artistas, que fueron paridos con ese noseké k los convierte en admirables. A los sobrevaluados deportistas, k ganan un huevo de plata haciendo poko, sólo pork hacen muy bien algo k nosotros hacemos tan mal. Envidio, también, a los nerds, esos lenteojudos desesperadamente estudiosos, k si no pasa una desgracia mundial, terminarán siendo nuestro jefes (por eso nunka te burles de ellos). Envidio, esto sí es sana envidia, a los k vinieron a este mundo injusto, cruel y azaroso sabiendo ya lo k kerían ser o hacer, es decir, con un destino ya escrito.
Los envidio pork yo pertenezco justamente (¿esta bien escrito "justamente"?, o se dice justo) a ese selectivo e infortunado grupo de neonatos k llegan a la vida para nose ké carajos. Nacemos sin un futuro escrito y sin destinos predeterminados, lo cual podría sonar interesante, divertido y fílmico, pero creánlo, no lo es. Nacemos sin ninguna puta habilidad, la cual nos vuelve automáticamente en seres inhumanos inútiles, unos good for nothing. Daría hasta mi pene por re-nacer teniendo un futuro ya escrito, o una habilidad medianamente competitiva.
Es que no es bonito, keridos inkeridos, darse cuenta k he llegado a los 27 años, y me encuentro en el medio del averno (nose ké es averno, pero lo escuché en un poema y suena filosófico). Y en este caso el averno es la nada, o la mierda tal vez. El estrés y el aburrimiento diario son más k suficientes razones para darse cuenta k todo lo hago ya es por inercia. Cada vez k llego a mi kasa me siento un sonámbulo despierto, un fantasma perdido , un títere, o para describirlo mejor, un oso cirkense, k sólo vive para alegrar a los niños (como el Oso de Moris y Leuzemia).
Ustedes me dirán, chikos y chikas felices: haz lo k te gusta pues, cojudo. Y es ahí donde ésta situación se vuelve inciertamente dramátika. El problema no es sólo que no me gusta lo k hago, sino que no me gusta nada, nones, cero, ninguno, carencia, nulo, ni mierda. Estoy realmente cagado.
Esta situación me ha permitido hacer una rebobinación de la película de mi vida, para saber las razones de esta situación. Me echo en mi cama y me pregunto ¿en qué momento se jodió Daniel?
De niño jugaba ajedrez, y era bueno. Me gustaba pork le ganaba a todos mis amigos (claro, ellos preferían jugar pelota o ver calzones, en vez de honguearse jugando ajedrez). Ganaba todo torneo habido y por haber. Mi profesor de ajedrez, que increíblemente sigue vivo, ya me auspiciaba un futuro prometedor en el deporte ciencia. Me alucinaba Capablanca o Kasparov con mis enrokes y jakes mates. Pero un día me enamoré de M, mi primer amor, colgué los peones (pork el otro peón, el mío, ya se empezaba a inquietar), y renuncié a un éxito seguro.
También fui bueno en las matemátikas. Las medallas k alguna vez fueron doradas o plateadas, y k ahora son sólo latas oxidadas, k cuelgan en mi grisacea pared de mi cuarto, no me dejarán mentir. Era bueno con los números, y también me gustaba. Solía ser el profesor de mi clase, y hasta mis traviesas amigas me pagaban, algunas en especies, por enseñarles cómo resolver los clasikos ejercicios del tío Baldor. Sin embargo, los rones mataron las neuronas inteligentes k aun kedaban en mi cerebro, pork hace poko intenté enseñarle Aritmética Basica a un niño de cuarto grado, y confieso k desde k le dije por teléfono para tirar a la mamá de una amiga, pensando k era mi amiga, no habia sentido tanta verguenza.
También fui medianamente bueno jugando pelota, si hubiera nacido en La Victoria, en Breña, en el Rimac o en el rico San Juan ahorita estarían jugando en Europa, pero nací en un barrio más sano que respirar aire fresco, y mi madre, una ferviente y fiel seguidora de las reglas de la sociedad, me obligó a estudiar (estudiar, tal vez el verbo que más odio y odiaré). Por eso, cada vez que veo al Malingas, a Waldir o al negro Mendoza, siento k si yo jugaba, ya hubieramos ido al mundial.
Luego no recuerdo en qué más he sobresalido, porque hasta en canicas me ganaban. Mi extrañada M, los rones o mi mamá pueden haberme jodido la existencia. Nunca lo sabremos.
Pensaba, con el perdón de la cursilería, reflexionar sobre mi vida en estas Fiestas Patrias. Un viajecito sin destino, o una encerrona solitaria, o una cura de sueño para decidir qué quiero hacer con mi vida. Pero el malnacido de mi jefe me llamó mientras hacía mis maletas: "Daniel, el 27 debes presentar el informe a las 8am".
Creo k voy a desempolvar mi tablero de ajedrez.
It sucks to be me (Parte 1)
sábado 13 de junio de 2009
Apuntes de Madrugada (o cuando escribes un post tan malo, y no sabes ké título ponerle)
Ayer viernes, mientras desayunaba, y engordaba sedentaria y sistemátikamente, en mi empapelado escritorio, acompañado fielmente de una amarillísima y nada dietétika Inca Kola helada y un apretadísimo triple revalsado de palta, tomate y pollo, me acordé k tenía un blog. Me emocioné, y como si hubiera sido pillado en una situacion compremetedora, salté de mi silla, culpable y avergonzado tras darme cuenta de tal tremenda irresponsabilildad e indefendible omisión. Cual paciente de Alzheimer, olvidé k había parido esta, cada vez venida a menos (gracias a mi), bitácora. Me declaro culpable, sin derecho a apelación.
Por ello, para tratar de reinvindicarme, y después de romperme el cerebelo para recordar mi contraseña, estoy acá, otra vez. Dispuesto a seguir vomitando aventuras y desventuras, publikando mentiras (k parezcan verdades) y verdades (k parezcan mentiras) de este humilde y lorna escribidor.
Es sábado pues, y hoy he decidido, después de muchos sábados, no salir. Son casi las dos de la mañana, diez minutos menos dos, según mi plateado reloj italiano. Si mi falible memoria no me falla debe ser el sábado número 26 del año, es decir estamos justo en la mitad del año. El día en k los días k faltan para terminar el año son exactamente iguales a los k ya pasamos. O sea faltan 26 semanas para despedir y despachar al 2009, 26 juergas más, 26 resakas más, 26 caldos de gallina más, 26 cajetillas de cigarro más, 26 whiskis más y, claro esta, 26 cariñosas aventuras pasajeras más (aunk, siendo optimista, espero k sean sikiera 2, y ojala k mi nueva colonia "Pulso" de Christian Meier, k mi mami regalóme en mi cumpleaños, para disimular mi fealdad, me ayude).
Ya son más de las dos de la mañana (lo que signifika k me demoré mas de 10 minutos en escribir el párrafo anterior). Estoy sentado en una vieja silla de madera k amenaza abrirse de patas en cualkier momento, frente a la laptop más cara, lenta y desesperante del planeta tierra y balnearios, tomándome unos sobrantes y heladísimos red bulls, k se salvaron de ser mezclados con el Chivas Regal de 18 años (azul) k no tan humildemente me regaló mi amigo Chrsitian en mi santo, y pensando ké carajos escribir.
Son las dos y veinte de un madrugada fría en Lima, pero gracias a mi pijama de Stewie Griffin, mi ovalado cuerpo puede darse el lujo de mantenerse tibiecito, no así mis orejas y mi espinillada nariz. Mientras sigo pensando ké carajos escribir, esscucho a mi vieja toser despierta, está esperando a su hija, mi hermana, k llege sana y salva de algún lugar pituko de Lima, mientras su otra hija, mi otra hermana, arde en fiebre. Me pongo a pensar en su otro hijo, osea en mí, y me dan menos ganas de ser papá.
Son las dos y veintiseis de la madrugada, y a propósito de Lima, la horrible. Me pregunto hasta cuando seguirá siendo eso, la horrible. Pork me perdonarán los limeños, pero Lima es una ciudad de mierda. Una ciudad de mierda con gente; o quizás una ciudad con gente de mierda, k la hace mierda; o tal vez ambos: una ciudad de mierda con gente de mierda. Me pregunto si alguna vez fue una ciudad decente, y llego a la conclusión k nunka más lo será, una mierda. Felizmente soy talareño.
Son las dos y media de la mañana, y esta silla de mierda (diskulparán los moralistas y las decentonas las lisuras, pero no saber ké carajos escribir me saca el lado malcriado. Sí, lo sé, es una mierda ser así) no se rompe, por mas columpiadas y frotadas de trasero k haga, nada. Se mantiene chaskeando, crujiendo, chillando, aguantando a éste especímen de metro sesenta pero con casi setenta kilos de grasas saturadas a cuestas, repartidas casi en su totalidad entre cachetes, papada y una panza de ñoño, lo k hace más deforme mi deforme cuerpo. Me pregunto cuánto más aguantara, o ¿acaso es verdad k he bajado de peso?
Son más de las tres de la mañana, y a proposito de bajar de peso, acabo de regresar del baño de bajarme las enchiladas k me empujé ayer saliendo del trabajo. Con libro en mano y cigarro en la otra, me senté en el frío y blanco trono, trankilo y en paz, a expulsar mis restos cacales. Espero nomás k ni Bryce Echenique ni el adorable y orejón Julius se molesten por haber usado sus entretenidas, pirateadas y ya leídas páginas 122, 123, 124, 125, 126, 127, 128, 129, 130 y 131 del libro (ya se imaginarán el oloroso regalito k flota cual Titanic en el inodoro, y k posiblemente necesitará más k una jalada para k desaparezca sin dejar rastro alguno) para limpiarme los restos de caca de mi trasero. Es k este Alzheimer de mierda hizóme olvidar cambiar el rollo de papel higiéniko. Espero k este pujante y natural ejercicio diario sirva de inspiración para poder escribir algo decentemente interesante.
Son las tres y diecisiete de la mañana, y ya con tres kilos menos, me propongo a escribir, pero mi hermana acaba de llegar con varias amigas en un estado acrobátiko, y entran a la casa riéndose y gritando como si fuera mediodía, lo k genera automátikamente los ladridos atemorizantes, feroces y vigilantes de Calí, mi chihuahua. Tamadreando a las amigas pitukas de mi hermana, me echo sobre mi kama, veo el techo, y me pregunto como los insectos se las ingenian para pararse de cabeza.
Son las tres y treintaiseis, y mi laptop de mierda se colgó, la mierda esta entró en shock y murió. Y si las matemátikas no me fallan, se ha demorado diecinueve minutos en volver a cargar, un record de lentitud sólo comparable con las lentas estrategias de seducción de su dueño. Eso me pasa por ver mucho Cholotube.
Son las tres y cuarenta, y ya se me cierran mis ojos cafés oskuros. Me pregunto a k hora harán efecto los red bulls. Me siento estafado y vilipendeado, en vez de darme alas, los energizantes esos me dan sueño. Ni los fantasmas (saltimbankis, traviesos y penadores ellos) k viven en mi kasa me pueden mantener despierto.
Son las tres y cuarenta y dos de la mañana, y me doy por vencido, me doy. Nosé ké escribir. Mejor me voy a dormir, caleta, escuchando los primeros cantares de los pajaritos madrugadores; admirando la fortaleza de esta vieja silla, y la ingravidez de los insectos; maldiciendo a las amigas borrachas de mi hermana, a mi laptop, a los red bulls y a mi increíble abstinencia de ideas; y esperando k la maca (k religiosamente estoy tomando todos los días) y mi nueva colonia "Pulso" hagan mi sueño, de las 26 cariñosas aventuras pasajeras, realidad.
lunes 18 de mayo de 2009
Pekeñas Infidencias (2)
Dicen k recordar es volver a vivir, pues en este caso, penosamente, no es así. La siguiente saga de archivados, empolvados, exiguos, gileros, y ahora-ridículos emails k intercambié con la desconocida D, no son precisamente para remembrar épokas cariñosas o samaritanas, ni tampoko se debe a un repentino dejavu virtualmente existencial, no, nada de eso. Las verdaderas razones del siguiente copied-pasted-sumarized-non-edited post es debido a la nula creatividad y a la imbatible flojera k impídenme escribir algo decentemente publicable, y la segunda razón, y la más importante, es para hacerle recordar a la desaparecida D k me debe un chifa hace más de dos años, y la excusa del "no tengo plata" ya me suena a hueveo. Así k este post va dedikado, con mucho kam lu wantan y salsa de tamarindo, a ella, a la gran D:
Mi keridísimo Danielito, ¿cómo andas? Espero ke bien y ke los gringos te estén tratando bien. ¿Casarme yo? Nada ke ver, sigo kon mi enamorado pero nada de matri, aunke me ha pedido ke vayamos a vivir juntos, pero ya sabes komo soy, así ke no hay nada asegurado. Miles de besotes en tu panzota ke espero este bajando.
D
Decídete pues, desconocida D. Dices k tienes miedo a terminar tu relación, pero también dices k ya te aburriste de tu chiko. ¡Mujeres carajo!. Mi panza, según yo, ya está en proceso de reducción. ¿Tú también estás a dieta?.
DANIEL
Aunke no lo kreas terminé kon mi enamorado. Te cuento luego. Pórtate bien y no peques mucho.
D
Hasta k apareciste disappeared, y veo k trajiste, como buena profeta, buenas nuevas. ¿Osea k ya estas soltera?, ¿osea ya tengo pases gratis para el Del Carajo todo el verano?. Por cierto, ¿no te conte k la despedida me la hicieron en ese diskolo local? De más esta decir k me emborraché. Por cierto ¿cuantos tatuajes tienes? Los placeres sin pekar siempre están a la orden del día, los otros, en mis sueños y en mi mano.
DANIEL
Tengo un solo tatuaje, pero estoy pensando hacerme otro aunke no me decido exactamente donde aún. ¡Ayudame kon eso! Ah, quería pedirte un favor enorme, ya se ke lo odias, pero please hazlo por mí, porke la verdad me importa mucho tu opinión. Chekea mi hi5, kiero ke veas si se nota mucho la diferencia entre las fotos de antes y las de ahora último, es ke me he hecho un par de kambios y komo tú no me konoces kiero ver si por foto se notan, plis!
D
Acabo de ver tus fotos en el odiado y acholado Hi5, no noto diferencias, sorry babe. Te dejé un comentario en una foto donde, segun tú, tu poto ha crecido.
DANIEL
Danielito, ¡te cuento!, el otro día mi amiga vió la emoción ke sentí kuando te ví en el msn y me preguntó kién eras. Le mostré tus fotos, y me dice: ¿de dónde se konocen?, y yo: es ke no lo konosko. Y puta se ha burlado de mí no sabes kómo, me dice que estoy loka! Bueno, keridísimo ya estamos hablando o mejor dicho escribiéndonos. No me abandones, no sufras mucho por mí, kuidate mucho y portate bien. Mil besotes y abrazos, y no te olvides de la apuesta.
D
Hola virtual D. Sorry la demora, recién tengo tiempo para responderte. Vengo de tragar en la cafeteria de la universidad, así k toy más lleno k la san puta. El microondas de mi cuarto se ha malogrado, y por eso, por obligación, tengo k gastar mis 8 cokeins en la cafetería, riko pero caro. En ocho semanas llegó al Perú, y si kieres nos podemos ir de viaje a algún recondito lugar de la costa, sierra y selva del Perú, claro si antes nos vemos, cosa k está en duda todavía. Lo k sí no esta en duda es k perdiste la apuesta. Ya fuiste. Me debes un riko chifa, y algo más. Con respecto a tu amiga, she sucks.
DANIEL
Puta madre, otra vez ese huevón. No entiendo, te juro ke soy buena persona, vivia para él y sus kosas, me alejé de un huevo de gente por pasarla kon él, no entiendo porké me tiene ke hacer esas huevadas. Nosé, pero la verdad necesito ke alguien me diga por favor ke hago?! Puta estoy en una depresión de mierda, todo el día lloro, sólo pienso en ké hacer pa hablar kon él, kómo le digo para volver, o nose lo ke sea, pero volver a lo de antes, pero sin mentiras. Sorry por contarte mis huevadas! Me voy a dormir, te escribo luego.
D
Bienvenida al club chola, yo soy el presidente.
DANIEL
Mi kerido novio virtual, ¿dónde andas ke no te veo? ¿Cuándo te puedo llamar?
D
¿Ya somos novios virtuales? ¿Osea ya podemos tener sexo virtual? ¿y tu ex? Me puedes llamar hoy, domingo. Ayer te kise llamar pero haciendo el packing se me perdió el papel donde apunté tu número, mándamelo otra vez ps. Hoy creo k estaré todas la noche en mi dorm, creo. A partir de las 9 ó 10, hora de aca, allá una hora más. ¿k tal tu fin de semana? ¿estas mejor? Ten paciencia chola y veras k las cosas van a cambiar. Mi fds estuvo normal, osea hasta las huevas. Faltan 6 días para llegar, y no se k carajos voy a hacer allá. Engrosaré, pues, la fucking lista de jóvenes desempleados, mierda!. Bueno chika, me voy al gym. Mucha pizza últimamente, es k ya me cansé de sopas Maruchan y frijoles en lata. Sonríe.
DANIEL
¿Dónde estas, Danielito? ¿Estás en kamino? Te mandé mi número por email. Llámame ni bien lleges.
D
¿Dónde está tu número? ¿En cuál email lo pusiste? ¿Existes? ¿y mi chifa?
DANIEL
Ver: Pequeñas Infidencias (1)
jueves 30 de abril de 2009
¡El que falta, multa!
Si mi elefantiásica memoria no me falla, la primera vez k acudí a un concierto con una cantidad de gentes suficiente k me impidiesen observar el escenario, fueron en mis vacaciones semestrales de colegio de hace aproximádamente quince años. Cálculo, sin usar los dedos, que habré tenido 12 ó 13 años. En esas épokas, mi relación con la músika se resumía en un par de regalados cassettes piratas del payaso "Popy" y de los sambos de "Boys II Men", que se mezclaban entre tantos jueguetes oxidados en akella apolillada y recordada repisa de madera.
La otrora desaparecida y extrañada Feria del Hogar fue testigo, pues, de mi tardía inauguración como asistente frecuente a conciertos in live. El grupo k tokaba en esa oportunidad eran para mí unos perfectos desconocidos: los NSQ y los NSC. Mi mejor amigo, y ahora mi eterno angel de la guarda, Luis Eduardo, me propuso ir a ver al feo Romero y compañia. Nuestro status de provincianos monses y púberes de tan sólo 12 ó 13 años nos impedian ir al concierto solos. Así k convencí a mi mamá, k a su vez convenció, perdón, obligó a mi primo Roberto a k nos lleve y nos trajera de la feria. Mi primo, diez años mayor y nada cojudo, nos llevó, pero maldiciéndonos con la mirada. Esa no sólo fue la primera vez k fui a un concierto, sino también la primera vez k tomé un microbus solo, ya que primo, pendejo él, nos dejó solos en medio de la muchedumbre, aduciendo, misteriosamente, un insoportable dolor de muela.
Luego, durante mis époka colegial en la calurosa Talara, recuerdo tres conciertos, (y los únikos), memorables: Pedro Suarez Vértiz llegó a mi pueblo natal, no recuerdo casi nada del concierto, ni ké canciones tokó, lo úniko k recuerdo es k me dediké a puntear a todas las talareñas aguantadas k se avalanchaban por intentar tokar al cantante (tenía quince años, entiéndanlo). Luego, y hasta ahora no entiendo cómo y kién los llevó a Talara, llegaron los morenajes de Proyecto Uno y los marikitas de Los Fantasmas de Caribe, ¡en su mejor momento! Recuerdo la lokura k se armó, y la masiva concurrencia, acudí al concierto de los merengeros, pero confieso k una amebiasis, k casi me manda a mejor vida, impidióme k vaya a ver a los marikitas del caribe.
Ya establecido en Lima, y gracias a un acontecimiento históriko en mi pusilánime vida, las cosas (felizmente) cambiaron: Un cassette de la mejor banda k ha podido expectorar esta sociedad limeña, Leuzemia, k mi broder David había dejado en mi depa en una noche de rones, rones, rones, rones, rones, rones, rones, rones y más rones (y más rones) me metió al mundo subterráneo peruano. Gracias a mister Daniel Valdivia (a.k.a. Daniel F), este monsesazo provinciano descubrió, bien tarde, lo k era el rock and roll. Volvíme un religioso asistente a las tokadas nacionales. Con mi broder Espejito, bajábamos a todas los conciertos o festivales. Vestidos de negro, pelukones, sin afeitar (ósea con 3 pelitos) y con nuestras tabas All Star bambazas. Desde la Noche de Barranco hasta el lejano Huaralino, pasando por Quilca, Ate y demas populosos pero rockeros sectores. Los moretones, chichones, fisuras, heridas, embarradas, ensangrentadas after-pogo importaban poko frente a tanto buen rock y punk nacional.
De esa époka alucinada puedo resaltar un par de inolvidables conciertos que considero de los mejores a los que he asistido jamás: Leuzemia y la Sinfonika Nacional (ambos conciertos) en donde terminé llorando de la emoción, y uno del grupazo Por Hablar en donde también terminé llorando, pero porke mi ojo izquierdo chokó involuntaria pero directamente y a una velocidad nada prudente con un carrasposo y reseco codo en movimiento producto de un pogo brutal y cuasi sangriento.
Luego de mi époka punkeke, y bastante misia pero en la k me alimenté del mejor rock mundial, bajé un poko mis revoloteadas revoluciones. Según mi mamá ya era hora de dejar de ser un mantenido y tenía k buskar trabajo. Así k me corté el pelo, a lo colegial, me saké las pitas y chakiras, y regresé a la vida nomal y rutinaria. Ya no bajaba a las tokadas pero igual asistí a varios conciertos de mis ídolos ochenteros, léase Los Prisioneros, Hombre G, los Enanitos Verdes, Molotov, El Tri, Rata Blanca, etc, etc etc. La trova también me enganchó, con los conciertos de Silvio, Sabina y Delgadillo, y los famosos Trovadiktos con Daniel F a la cabeza.
En gringolandia, me presentaron a grupos amateurs y fui a un concierto-tributo a Johny Cash. Sin embargo por andar hueveando por allá, perdíme acá, casi sin perdón de Dios, los conciertos de Roger Waters, los Soda Stereo, los Doors (aunk sin Morrison ya fueron) y otros más k mi elefantiásika memoria no llega a recordar a estas alturas de la madrugada.
Sin embargo, no había banda o cantante megaimportante k viniera, venían los de siempre u otros ya en decadencia. Lima era la ciudad envidiosa, k miraba, triste y esperanzada, cómo los aviones de las megabandas pasaban por su cielo hacia otras latitudes sudamericanas, sacándonos la lengua y lanzándonos escupitajos flemosos.
Hasta k Dios se acordó de nuestra existencia y se dió cuenta de nuestro eterno sufrimiento. Ahora nos esta alegrando la vida mandándonos lo mejorcito de lo mejorcito, bandas k sólo en nuestros más wildest dreams soñábamos ver en vivo en tierras lorchas: Brian Adams, REM, Travis, No use for a name, Iron Maiden, Kiss, etc. (y esperemos un largo etcétera). Y hoy Oasis. No acudir a estos conciertos es un pekado mortal, imperdonable, inconsebible, incomprensible, inadmisible, inexcusable, incalificable, y todo adjetivo k empieze en in y acabe el able. A la gripe porcina me la porcino.
Así k señores, como diría el gran Daniel F en akel cassette k dejaron en mi depa esa noche de rones, rones, rones y más rones: ¡El que falta, multa!
Update: Gracias Oasis, por darnos una noche simplemente supersónika.
lunes 6 de abril de 2009
El Drink Team
"Habla pues, ¿la u de Lima o la San Marcos?", me preguntó mi viejo hace más de 10 años en una de nuestras acotumbradas, desesperantes y monólogas charlas que mi progenitor solía darme religiosamente por lo menos una vez al mes. Charlas que resultaban una interminable tortura mezclada con una sobredosis de diasepan para un descarriado y pasivo adolescente como yo, pero k ahora las agradezco eternamente.
Yo acababa de egresar con ciertos cuestionables méritos del otrora colegio Punta Arenas de Talara. Mi condición de ejemplar ex colegial con futuro prometedor dábame la autoridad de elegir mi futura alma mater, la universidad donde pasaría los supuestos próximos 5 años de mi vida (en mi kaso fueron 6 años y medio, por trikero).
Al momento de esa pregunta de rigor, yo encontrábame estudiando en la webeable y socialista pre de la universidad San Marcos, preparándome para ser un exitoso Ingeniero de Sistemas (según yo, el haber pasado exitósamente todos los niveles de todos los juegos de computadoras de la époka, lease Prince of Persia, Starcraft, etc, me hacía un prospecto de Ingeniero de Sistemas, y como a la UNI era, es y será, imposible k ingrese, sólo me kedaba la San Marcos). Sin embargo, mi papá, un frustrado economista, kería k estudie Economía. Mi hermana ya estudiaba en la de Lima, así k la disyuntiva, entonces, se encontraba en ese rango de posibilidades.
Tenía, por lo tanto, menos de 5 minutos para elegir mi futuro. Ser futbolista, musiko y/o actor porno ya estaban descartados por razones anatómikas y biológikas. Así k mirando al techo sin levantar la cabeza, me puse a analizar la situación: elegir una universidad nacional podría asegurarme un carro último modelo o una(s) propina(s) generosa(s), k fácilmente podrían ser las virtuales cuotas mensuales k mi viejo se ahorraría si es k estudiaría en la universidad partikular, pero para mi papá (y para mí) un carro o plata son premios exagerados y superfluos para tan poko esfuerzo, eso sumado a la poka afición k tengo por manejar en esta ciudad polucionada, bulliciosa y llena como es Lima, hacía k el carro no sea una motivación extra. Así k me decidí por la otra univerdad, por los motivos ya mencionados y pork en esa époka, la U. de Lima y mi depa compartían el mismo barrio.
Así pues, ingresé (mucho roche ya no ingresar). Llegé a mi primera clase. Mi hoja de matríkula decía k este acojudado escribidor pertenecia a la sección 116 de toda esa promoción de nuevos y emocionados, agrandados y creídos cachimbos. Entre una muchedumbre de jóvenes pelados, barbones y pintones, y chikas flakas, bronceadas y tirables, encontré mi salon, el C-302 del pabellón de Estudios Generales. Era un lunes, y mi nuevo reloj Casio plateado k mi mamá me había comprado en oferta en Hiraoka, decía k eran las 7am.
El bonito y arrechable paisaje k había visto en los pasadizos, hizome pensar k podría encontrar sikiera una pekeña muestra de esas chikas en mi salón. Sin embargo, y contrariando la lógika, las caras y cuerpos k encontré no eran pues lo k este pelado y aguantado cachimbo había visto afuera. Fue como si la rectora hubiera juntado y metido intencionalmente en un mismo saco a todas las menos agraciadas de toda esa promoción de pitukas ingresantes. Y para terminar de romper mi ilusión, un conjunto de chikos con caras quijonescas, pirañescas y apavadas me miraban pensando lo mismo k yo, ¿dónde mierda están las chikas rikas? (no era difícil pensar k las chikas también se preguntaban lo mismo, pero con más desesperación, con respecto a los chikos).
Si hubiera habido un concurso de belleza, sin suda nuestro salón hubiera okupado el último lugar, sin lugar a reclamos ni apelaciones. Si también hubiera habido un campeonato de fútbol, seguro hubieramos estado entre los primeros (en el clásiko Campeonato Anual de Cachimbos, los penales fallados nos sacaron en primera ronda, injustamente). Pero de lo k sí estoy seguro k hubieramos kedado campeones, y con goleadas de escándalo de por medio, era en el Campeonato de Fulvazo (más específicamente torneos de ron-eadas y punto-g-eneadas), ahí sí no nos ganaba ni Waldir y cía.
Después de un exhaustivo y resakeable casting, encabezado por el chiklayano, se armó lo k fácilmente se hubiera denominado el Drink Team. Los suertudos elegidos eramos una mezcla de muchachones de todos los tamaños y colores (se obviarán sus verdaderos nombres para evitar represalias por parte de las parejas y esposas de los seleccionados): Perrochino, Chupeteyuka, Petete, Aurich (el chiklayano), Jhony Orozko, Aybar, Christian y yo, eramos los titulares habituales. Luego seguían una lista de suplentes, como el Chino, Huicho, Sierra, Pepito, y otros entusiastas postulantes k kerían formar parte del team, pero al primer casting, tiraban la toalla y abandonaban el proceso, previo vomito monumental. Una decisión totalmente entendible.
Así pues, armamos un grupo de descontrolados universitarios, amantes del futbol y el fulvazo. Mi depa era nuestro cúbil y los huecos de Barranco (sí, yo también he ido a Barlovento) nuestros campos de batalla, donde siempre saliamos airosos y victoriosos. Luego, semestres más adelante, ya con la experiencia ganada, nos fusionamos con otros Drink Teams, pero ese ya es otra historia.
Pero como el finadito Lavoe dice: todo tiene su final, nada dura para siempre. La edad, las responsabilidades, los nuevos trabajos, los viajes, y las metidas de pata, hicieron k nuestro Drink Team se desvaneciera, las frecuentes salidas se hicieron menos frecuentes y las cantidades de cerveza se minimizaron. La lógika primó. Cada uno siguió su camino, pero las anécdotas (no te preokupes Chupeteyuka k nunka contaré cuando orinaste mi closet pensando k era mi baño, ni tampoko contaré, Perrochino, cuando te filmamos tirándote a esa gorda lesbiana,) y la amistad siempre estarán ahí.
Justo la semana pasada, nos reencontamos después de muchos meses con algunos de los sobrevivientes de nuestro equipo, ya todos profesionales, más gordos y más feos. Después de chelear, ya en un lugar más decente y caro, y recordar esos tiempo lejanos, llegé a mi casa como casi nunka llegaba en esas épokas, es decir, consciente. Me cepille los dientes, y mirando en el espejo mi boka espumosa y mis cachetes inflados, recordé la pregunta de mi viejo. La respuesta no pudo ser la mejor.
----------------------------------- o ----------------------------------------
PD.- Hoy cumples dos meses en el cielo, Luis Eduardo, la vida continúa y hay que disfrutarla. La vida podrá ser mejor o peor, eso no lo sé. Pero lo que sí sé, es que ya no es, ni será, la misma.
miércoles 11 de marzo de 2009
It sucks to be me
Todo comenzó el jueves 24 de diciembre del año pasado. Era un poko más de mediodía y yo acababa de llegar a mi kasa de hacer las compras navideñas. Estaba, para variar, renegando por la cantidad de gentes k esperan las últimas horas para hacer las compras, pero también andaba feliz, contento, y satisfecho. Era la primera vez, y también la última, que compraba regalos de navidad hasta para el guardián de la cuadra. Llegar a mi casa con bolsas de regalos me enorgullecía, me complacía. "K bueno y dadivoso k soy, esta navidad seré el Papa Noel de la familia," (y no precisamente por la panza), me decía a mi mismo.
Sin embargo, y mientras veía, feliz y por cuarentaytresava vez, Ben-Hur, mi viejo, viejísimo, celular empieza a sonar. Un número privado me alertaba k algo raro estaba por ocurrir. Esa advertencia, sumada a mis numerosos y amargados acreedores, k suelen llamarme con números privados, hizóme k ignorase el cumbiambero sonido de mi viejo, viejísimo, celular. Sin embargo, y debido a k no contesté, el insistente interlokutor dejome un mensaje de voz: "Daniel, soy Arturo, te estoy llamando y no te ubiko, porfa, revisa tu email (pronunciado en inglés por favor: í-meilll, con tilde en la í), ha salido una chambita y keremos k nos ayudes, gracias" y me colgó, sin acordarse de k casi era noche buena. (N.deR.: Arturo es mi jefe). De inmediato, y tamadreando al huevón ese, prendí la laptop y revisé mi ímeil. Me cagó la navidad el conchesumare. Me pedían k vaya a trabajar el 26 y 27 de diciembre (por si no lo recuerdan, esos días caían viernes y sabado, y ya estaban destinados a marmotear panzurradamente). Desde ese día mi vida se cagó.
Los días posteriores a akel acuse de recibo fueron demoledores, stresantes, titánikos, abusivos, injustos. Para muestra un botón: mientras todo el Perú se preparaba con ansias para despedir el año viejo, este humilde weboncio se peleaba con el Excel y la calculadora financiera frente a una computadora (o como dice mi jefe: computador) de mierda. Aparte de los sufridos, sacrifikados y admirados watchmen (a.k.a. wachimanes), akella noche del 31 de diciembre del pasado y pluscuamperfecto año, debí ser el úniko ser humano laborando en alguna vacía oficina de algún vació edificio de algún casi vacío distrito limeño. En esos momentos sólo me kedaba reir, para no llorar. Pokos minutos antes de la medianoche pude acabar, parcialmente, con mis labores, sin embargo no tuve mucho tiempo y pasé el año nuevo chupando un champagne caliente con el taxista k me llevaba a la casa de playa del sur k, por las huevas, he alkilado.
Esta abusiva avalancha de trabajo, k me ha chorifikado todo el tiempo libre y me ha privado de los placeres más suntuarios, ha héchome pensar muy seriamente en mis estudios, mi carrera y en mi trabajo. O sea (¿se dice o sea, ósea, u osea?), ¿vale la pena trabajar tanto?, ¿el sueldo justifika la explotación?, ¿trabajar siete días a la semana hasta muy tarde significa ser responsable, proactivo, o eficiente?, ¿me van a ascender por laborar mucho?, ¿pork yo trabajo tanto, y no así otros compañeros?, ¿debo ganar más, o trabajar menos?, ¿debí estudiar en una universidad nacional?, ¿mi carrera, Economía, justifika trabajar más de 12 horas diarias?, ¿pork si trabajo mucho, no me alcanza la plata para casi nada?, ¿asi les pasa a todos los k recien empiezan a trabajar, o me han agarrado de huevón?, ¿pork estudié esta carrera?, o mejor ¿pork carajos estudié? Las respuestas no están muy claras... aún.
Pero luego de ver la Champions y al carilindo de Cristiano Ronaldo, al chato Messi, a Beckham, a Kaká, y toda esa urbe de deportistas papacitos, rikos y k se levantan a modelos más rikas k el pan con mantekilla Dorina, las interrogantes, casi todas, se me han esclarecido: debí ser futbolista.
Sí, debi ser pelotero, debí seguir mis instintos del diez maradoniano k llevaba adentro cuando era un chibolo pistero. No debí hacerle caso a mis viejos cuando me decían k debía estudiar en una universidad prestigiosa y convertirme en un economista respetado, ¡la universidad y la economía, mis pelotas!. Si hubiera sido futbolista, ahorita, a mis 26 años mal vividos, no estaría maldiciendo mi cariacontecida y apesadumbrada vida.
Pero en estos momentos sólo en mis más wildest dreams puedo jugar pelota (con mis pelotas nomás). El tiempo brilla por su ausencia, y las energías al final del día sólo alcanzánme para aguantar el tráfiko limeño. Ahorita mis deseos, no sexuales, y la realidad difieren mucho, son como el agua y el aceite, negro y blanco, norte y sur, Eisha y Agua Dulce. En vez de ser un futbolista riko y levantamodelos, soy un economista explotado e impotente. Y me perdonarán k me despida, pero siendo las 8.54PM (P.M. osea post meridiem, osea ya es de noche, osea ya va empezar Magaly TV, osea k mientras yo escribo esto, tú estas en el cine comiendo canchita con tu flaca o flaco, o tirando con la trampa en algún telo linceano, felices ustedes, malditos), de un miércoles bulloso y caluroso en Lima, este huevoncio escribidor tiene k trabajar. Sí, a trabajar. Sólo me keda reir, para no llorar. Mi vida realmente sucks.
Aunke después de ver este video, ya me siento mejor.
Avenue Q - It Sucks To Be Me
lunes 23 de febrero de 2009
Juegos de azar
Siempre, o casi siempre, fui un chiko intrépido, arriesgado, y pendejo. Me creía el inmortal, el intocable, el omnipotente. Por ello, cuidarme no era parte de mi rutina. Siempre creí k el espiritu santo era el mejor doctor de cabecera k pudiera tener. Siempre pensé k mis pendejadas nunka serían descubiertas y por ende nadie tomaría represalias mortales para conmigo. Siempre pensé k todo lo k no te mata, te engorda (literalmente, en mi kaso mi agelatinada panza puede dar fe de ello). Confieso y acepto, sin mucho orgullo, k ciertas acciones mías carecían de prudencia y responsabilidad, pero aún así, nunka le tuve miedo a nada.
Nunka me importó, por ejemplo, meterme brebajes de dudosa procedencia, lo importante era divertirse, el hígado, el estómago y las neuronas a la ñoña. Nunka me importó k una amebiasis, k me hizo cagar hasta lo incagable, por comer mayonesa malograda, casi me desapareciera del mapa, lo importante era volver a saborear esos sanguchones de a luka, a la mierda el estómago. Nunka les di importancia a las gripes, resfríos, conjuntivitis, principios de tifoidea, nauseas, diarreas, granos, manchas, o cualkier inexplikable dolor k brotase de alguna parte de mi diminuto cuerpo, el Espíritu Santo, solito él, se encargaría de ahuyentar todas mis enfermedades (y sin rezos de por medio). Nunka me importó meterme a zonas aún no bautizadas por Dios, lo importante era tonear con la gente popular. Nunka me importó caminar solo por callejuelas oscuras y desoladas a altas horas de la madrugada en distritos no muy estétikos ni turístikos, lo importante era ahorrarse un par de lukas para el sanguchón, chifa, o caldo de gallina (sin presa) correspondiente. Nunka me importó jugar pelota con el brazo y el dedo fracturado, lo importante era ganar la apuesta. Nunka me importaron los taxifugas, sanguchonfugas, chifafugas, cebichefugas, polloalabrasafugas, cervezafugas, etc, lo importante era sentir la adrenalina de sentirse perseguido. No me importaba irme a dormir sin cerrar puertas ni ventanas, lo k importaba era dormir. Era, o eramos, pues, la versión chola de Juan Sin Miedo, la hierba mala k nunka muere. Nunka me importaron las consekuencias d mis actos, y nunka me pasó nada, suerte talvez. No hay sin suerte, dicen.
Cuando mi mejor amigo se fue al cielo, la valuación, valoración, ponderación k tenía de MI vida cambió, es inevitable, me gusta estar vivo, no me gustaría no estar vivo. Sin embargo el concepto k tengo de lo k es vivir se ha confirmado, si antes sólo creía k era un marikón con suerte, pues ahora esa hipótesis esta reafirmada, aunk parcialmente, pork marikón aún esta por verse, pero que he tenido suerte, y mucha, sí es verdad. Y si tú estas leyendo esto, es pork también eres un ser humano con suerte.
Ahora estoy convencido k la vida es un juego, un juego donde hay ganadores (los k llegan a viejitos) y perdedores (los k, como mi mejor amigo, se van antes de tiempo), pero a diferencia de otros juegos, en este juego las posibilidades de ganar o perder no dependen de la habilidad del jugador. Este juego no advierte estrategias, ni buenas jugadas, las trampas no importan. En este juego no pelean malos contra buenos, ni buenos contra malos. En este juego nadie compite con nadie. En este juego no hay segundas oportunidades, no hay chepis ni mantequillas. En este juego no ganas vidas, ni bonos, ni nitros, sólo tienes una vida y si pierdes, game over forever. Es por eso k este juego, este k llamamos vida, es un injusto y maldito juego de azar. Un juego arbitrario en donde uno solo decide kienes continúan jugando.
Nosotros nunka decidimos ser partícipes de este juego, el azar nos mete, de los millones de espermatozoides k tu viejo eyaculó en ese día de pasión con tu mamá, tú fuiste el elegido, pero ¿alguien te pregunto si kerias ser parte de este juego?. Dios, si es k existe, te preguntó acaso: ¿oye kieres jugar? No lo creo. La únika regla en el juego de la vida, es k no hay reglas. Y eso la hace un juego injusto pork no ganan los bueno ni pierden los malos, no gana el mejor ni pierde el peor. El azar decide kien se va y kien se keda. Dios, si es k existe, decide kien se elimina. Dios, si es que existe, elige, diariamente y al azar, kien morirá hoy o mañana, a kien le dara cáncer, sida o tuberculosis la proxima semana, él decide kienes se matarán, y kienes matarán. En este juego, el azar de mierda te elige, y si te tokó, perdiste. Una mierda ese barbón. Ahora entiendo pork aveces los buenos se van.
El Juan Sin Miedo cholo, ahora, tiene miedo. Sólo pensar en k estoy metido en un juego no imparcial me asusta, me aterra. Es un crimen k te metan al juego, un juego precioso y lindo como es la vida, y luego te boten sin merecerlo. Es una maldad. Creo k la vida debería ser más justa. Creo k Dios, si es k existe, debería ser más justo.
Deberíamos, todos los jugadores, malos y buenos, unirnos y hacer una protesta global para sacar de este juego a ese arbitro vendido. Deberíamos enseñarle lo k a todos nosotros nos enseñaron en nuestra clase de Ciencias Naturales (o Anatomía o Biología, nosé): k el ser humano nace, crece, se reproduce, (el proceso más riko, sin duda) y recién ahí, muere, y k esos procesos son intrunkables e intransgredibles. Si Dios, si es k existe, hubiera sabido eso, ahorita no estaría extrañando a mi mejor amigo.
domingo 8 de febrero de 2009
Buen viaje, Burrito
Llegaste al cole cuando teníamos 7 u 8 años, eras el típiko pitukito blankiñoso. Déjame decirte, mi broder, k no me caíste. No iba dejar k mi puesto de niño lindo sea vulnerado por un alumnito nuevo y mozalbete. Así k te puse la cruz, te declaré la guerra sin conocerte, y sin k me conocieras. Te creías el galán y el pelotero, y eso me llegaba al pinchito, pork a esa temprana edad aún no nacía mi yo futbolista, era una res jugando pelota, y tu te aprovechabas de eso, pendejo. Pero meses después, luego de haber planeado severas estrategias para eliminarte de mi camino, nos presentaron. Carlos Felipe fue el intermediador y unos juguetes de los Tortuninjas nos unió. Tiré al tacho mi plan subversivo para contigo, y desde ese momento te convertiste en mi aliado, en mi broder, en mi yunta, en mi amigo del alma. Eso eras Luis Eduardo, mi amigo del alma.
Crecimos juntos en akel rinconcito del norte llamado Talara, hicimos miles de travesuras, nos intercambiamos medias y ropa (por cierto, devuélveme mi short blankito de tenis k te presté hace 17 años, choro!), eras mi mejor amigo sin duda. ¿Te acuerdas cuando nos trompeábamos por las webas, y Augusto fingía de árbitro, y se cagaba de risa cada vez k te sacaba la mierda?, pork me perdonarás cholo, pero ahora pesarás y medirás el doble k yo, pero cuando estábamos en igualdad de condiciones, el papá era yo. ¿Te acuerdas, también, de tu nintendo con alfombra?, ¿Te acuerdas del juego de las olimpiadas? Nos enfrascábamos en duras y viciosas competencias atlétikas hasta altas hora de la noche. Mi mamá me regañaba y me jaloneaba los pelos por llegar tarde a kasa, pero k chucha, estaba contigo, y eso es lo k importaba, a la mierda los castigos.
También recuerdo, ya más grandecitos, k tu fuiste el gran culpable de mi adiccion a los cigarros. Recuerdo k nos íbamos a escondidas a ese canal vacío detrás de la G-6, tu kasa, a fumarnos unos cuantos cigarrillos, k minutos antes le habías robado a tu mamá. Tosíamos y nos mareábamos con cada pitada, éramos unos precoces, pero felices, fumadores. Una pregunta por cierto: ¿alguna vez tu mamá te descubrió?, espero k no, sino te colgaba de tus huevitos. K cage de risa recordar esos tiempos conchasumare, eramos unos pillos penderejetes.
Burrito, así te llamaba todo Talara, él origen del akel popular apodo es aún incierto. Tu decías k era porke un ex cuñado tuyo era apodado así, pero en verdad creo k era pork no eras muy bueno k digamos en las matemátikas, ni en languaje, ni en historia, ni en química, ni en religión, mejor no sigo para no pisotear tu honor. Cholo, asi te decian tu viejos y tus amigos limeños, el cholo carajo. Pero para mí eras Burro, mi pata el Burro. Mi mejor amigo el Burro.
Y así pues, entre travesuras, acabamos el cole. Ya en Lima, apesar k vivíamos en polos opuestos, seguíamos con nuestras aventuras. Recuerdo tus cumpleaños, los clásikos panchos con mostaza y las chelas alemanas, y los chupes de tu viejo para resucitarnos. Recuerdo k muchas veces fui el úniko de la promoción talareña k iba verte, y recuerdo un cumpleaños k atoré tu water por empacharme con bocaditos. Discúlpame mi broder, te prometo k algún dia dejaré k atores mi water.
También coincidimos en la misma empresa, esa k entramos por vara, perdón por varaza, pork jalamos con verguenza ajena los exámenes escritos y orales. En esa époka yo era un prospecto de economista y tú uno de ingeniero. Ahí volvimos a competir, esta vez ya no en juegos virtuales ni en trompeadas, ahora eran juegos reales. Jugamos dos campeonatos de fulbito, y en las dos llegamos, tu ekipo y el mío, a la final, y luego de un "k gane el mejor", yo te gané, y en los dos mi kerido Lucho Lalo. Ese futbolista k llevaba dentro ya había nacido y tú fuiste su primera víctima, lo siento chocheraza, para la proxima será.
Luego, con el gran y emprendedor Christian y el jeropa de Carlos Felipe (el mismo k nos presento años atrás) nos autodenominamos, bien tarados los cuatro, los TTTT. Y no éramos más k cuatro amigotes taraditos k sin nada más interesante k hacer, salíamos a comer, chelear, conversar, gilear o mirarnos los pipilines en el sauna. Y tú obviamente eras el payaso del grupo, la bulla, el bromista, el cage de risa, sin tí no estábamos completos. Tú eras imprescindible pues, sino ¿kién me iba hacer cagar de risa?, pork Carlos Felipe y Christian, serán buenos patas, pero sus chistes son malazos, tú eras el complemento perfecto cholo. Hasta me bautizaste como Didí, pork, según tú, maldito, me parezco a Dilbert Aguilar. Jaja, eras un cage risa huevón. Por eso k nuestro grupo, los TTTT, fue todo un éxito.
Me kerías un kulo Burro, lo sentía. Eras kerendón, cariñoso. Recuerdo k cada vez k regresabas de la mina, me abrazabas y me levantabas como bebé, me besabas y me raspabas con tu barba, luego me decías, sonriente y con tus cachetes rojos: "nunka te mueras Didí". Por ese tipo de detalles te keríamos Luis Eduardo, todos te kerían, te keremos, todos. Nos conkistabas con tus infalibles lokuras. Tu personalidad conchuda y extrovertida era natural, es k eso eras, eras simplemente tú, y eso era suficiente para kererte.
Pero te nos adelantaste Burrito. ¿O acaso eras un angel k Dios mandó a la tierra a alegrarle la vida a todos los k tuvimos la suerte de cruzarnos en tu vida, y ya te tokaba regresar? Sí, eso eras, un angel terrenal, y como Diosito te extrañaba, te llevó con él. Ahora estas alegrándole la vida a todos los angelitos allá arriba. Ya me imagino las lokuras k tú y David estarán haciendo allá arriba.
Te vamos a extrañar Luis Eduardo. Te voy a extrañar un culo huevón. Pero cada vez k vea el cielo estrellado, te veré en cada estrella. Cada estrella será una sonrisa tuya y las sonrisas compartidas nunka se olvidarán, todo lo k nos diste nunka se olvidará. Y como por ahí dicen: anda alistando el barrio allá arriba para cuando nos volvamos a encontrar, y tenlo por seguro que esta vez no nos separaremos nunca más.
Buen viaje, Burrito. Nunka te olvidaré amigo mío. Ahora eres nuestro angel de la guarda.
Video hecho por: Alejandro Ponce



